2 de marzo Liceo Nacional de Llolleo

2 de marzo, un día histórico para el Liceo Nacional de Llolleo

El regreso a las clases presenciales, después de dos años de estar en clases virtuales fue emocionante y muy alegre.

En un ambiente vibrante y lleno de mucha alegría se vivió el regreso a clases presenciales este miércoles 2 de marzo en el Liceo Nacional de Llo-Lleo, porque para muchos fue la primera vez que iban a clases. 

 

A esta histórica jornada, asistió cerca del 90% de los y las estudiantes que forman parte del establecimiento, quienes se sorprendieron de los cambios que ha tenido el liceo en cuanto a su infraestructura, como también a las medidas de seguridad que se han establecido bajo el Protocolo Covid-19 en marcha.

 

Este protocolo, contempla no solo nuevas formas de comportamiento y relación, sino que también ha establecido la creación de lugares especiales para el lavado e higienización de manos, recreo y formas de circular. La idea es que cada estudiante las conozca y respete estas medidas de seguridad y prevención de posibles contagios del Coronavirus. 

 

Para la directora, Luisa Zúñiga esta vuelta a clases era muy esperada por toda la comunidad educativa. “En algún momento se dudó de la presencialidad, pero la mayoría de los y las estudiantes tiene completo su esquema de vacunación, por lo que estamos tranquilos de que vamos a tener un buen año escolar”, afirma. 

 

 

 

 

Por su parte, Guillermo Casanova, director ejecutivo de la Corporación CELICE sostenedora del establecimiento, indica que este inicio simboliza también un nuevo comienzo para el cual, estaban muy preparados como directivos y cuerpo docente.

“El año escolar 2022 en el Liceo Nacional de Llo-Lleo, implica el desafío de potenciar lo aprendido en estos años y continuar mejorando nuestra labor educativa para las niñas y los niños de nuestro liceo”, destaca. 

 

En ese sentido, comenta que, para este proceso de retorno a clases se han establecido tres principios centrales, que sea seguro, flexible y de calidad. Por eso, la centralidad estará en el bienestar de cada estudiante, lo cual implica conocer sus características, necesidades y condiciones en que se desenvuelven ellos y sus familias.

“Vamos a promover la implementación de actividades para el desarrollo de habilidades socioemocionales como también de actividades que desarrollen sus competencias. Queremos que nuestros estudiantes estén preparados para asumir las diferentes oportunidades de aprendizaje que vayamos creando”, explica Guillermo Casanova.